Inician diálogos públicos de paz entre el Gobierno de Colombia y el ELN

El 27 de octubre inician los diálogos de paz para terminar el conflicto entre el Estado Colombiano y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), luego de adelantar una agenda privada (exploratoria la llama el Gobierno) entre las partes desde hace cerca de 3 años en Caracas (Venezuela). Sigue leyendo “Inician diálogos públicos de paz entre el Gobierno de Colombia y el ELN”

Incertidumbre

Tras conocerse los resultados del plebiscito para no apoyar el acuerdo final de la terminación del conflicto y la construcción de paz entre el Estado colombiano y la guerrilla de las Farc – EP, donde triunfaron la abstención con más del 62%, el No con el 50,21% sobre el Sí que tuvo el 49,78% y la polarización, Colombia ingresó a un túnel donde no se ve una salida pronta, añadida de incertidumbre que el azar determinará los destinos del país.

Sin embargo en medio de la incertidumbre, entre los elementos visibles y triunfantes está la democracia que ganó y demostró que Colombia está alejada del ‘castro-chavismo’ y las dictaduras que de manera pintoresca dibujaron algunos sectores que optaron por votar No. Los resultados de las votaciones entregados por la Registraduría Nacional fueron limpios y expeditos. Queda la duda de si hubiese ganado el Sí, ¿la oposición hubiese reconocido los resultados y la implementación de los acuerdos?

De otra parte, el Gobierno Nacional que encabeza del presidente Juan Manuel Santos Calderón invirtió todos sus 6 años de mandato en la búsqueda de la paz con la guerrilla no tenía plan b, no tenía en su baraja perder en esta votación, bien parecida a un ‘brexit’ con características criollas.

Por cuenta de la victoria del No en el plebiscito, Colombia ingresó a nueva era de una crisis política donde ni el vicepresidente Germán Vargas Lleras hizo presencia durante la alocución presidencial para demostrar unidad gubernamental. De hecho es conocido que el vicepresidente tiene reparos sobre el proceso de paz y en sus cálculos políticos está en sentarse en la silla presidencial 2018 – 2022, con el aire fresco de unos acuerdos de paz rechazados.

El Gobierno quedó solo con su equipo de paz y las Farc – EP con un atardecer de ocaso en La Habana. Aun así y en medio de la derrota se encendieron tres velas de paz, la primera del presidente Santos quien dijo que el cese bilateral al fuego (único punto en marcha del acuerdo) continuaba, la segunda de Rodrigo Londoño, jefe de las Farc – EP quien sostuvo que la guerrilla utilizará “la palabra como arma” y la tercera, del expresidente Álvaro Uribe Vélez quien hizo el lance para buscar “un pacto por la paz”, aunque nunca presentó una propuesta de paz, todo en medio de un país irreconciliable.

Colombia inicia una experimentación de relativo aislamiento internacional, donde así como no se entiende que el Reino Unido con el ‘brexit’ haya abandonado a la Unión Europea, pues la comunidad internacional encabezada por su santidad el Papa Francisco, el presidente de Estados Unidos Barack Obama y el secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, tampoco comprenden las razones negativas de no avalar un acuerdo de paz entre el Estado y las Farc – EP.

Los escasos 53 mil votos con los que ganó la votación por el No con poco más de 6 millones 430 mil sufragios buscan una renegociación de los acuerdos de paz, que de manera insistente tanto el Gobierno como las Farc – EP han dicho que son inamovibles.

Así las cosas y en medio de incertidumbre, el presidente Santos está en serias dificultades para gobernar aunque convoque a la Casa de Nariño a todas las fuerzas vivas de la política colombiana, en una entrevista a la BBC había dicho que renunciaría y contraste con su última alocución, dijo que buscará la paz hasta el fin de su mandato.

La realidad de hoy es que la polarización en Colombia queda al rojo vivo, el futuro de la negociación con el ELN queda en entredicho, Santos y Uribe no se quieren dar la cara y obvio menos las manos y, las Farc – EP no aceptarán una modificación en el crispado tema de la justicia, los guerrilleros seguirán siendo guerrilleros y las firmas encuestadoras tomando opiniones alejadas de la realidad mientras las poblaciones víctimas del conflicto donde se votó mayoritariamente Sí se quedarán a la espera de la anhelada paz en sus territorios. Lo único que queda como proyecto de país es la unidad nacional que ofrece la Selección Colombia de fútbol.

Firmada la paz entre el Estado colombiano y las Farc – Ep ¿Qué sigue?

El gran reto para llevar a cabo una paz sostenible y duradera entre el Estado colombiano y la guerrilla de las Farc – Ep que se alcanzó tras 52 años de confrontaciones bélicas, inició luego de que el presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos Calderón, abriera de manera simbólica la puerta de la paz, con la llave que mencionó en el discurso de su posesión como jefe de Estado el pasado 7 agosto de 2010. Sigue leyendo “Firmada la paz entre el Estado colombiano y las Farc – Ep ¿Qué sigue?”

26 de septiembre, la fecha que parte en dos la historia de Colombia

No es en la imponente ciudad de Nueva York, sede de Naciones Unidas, donde se pretendía alcanzar el mayor impacto internacional, ni tampoco es en la hospitalaria y caribeña ciudad de La Habana, donde se alcanzó el acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y las Farc, tras 4 años de discusiones.

Es en Cartagena de Indias, la puerta de lo que fuera la colonia española donde se firmará la paz definitiva, estable y duradera, según reza el acuerdo alcanzado para dar fin al conflicto armado entre el Estado, representado por el Gobierno Nacional y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), autodenominadas con el apellido de Ejército del Pueblo (EP).

Será el lunes 26 de septiembre, reveló ante el parlamento de su país el jefe del Gobierno español Mariano Rajoy, quien es un aliado del proceso de paz y uno de los invitados ilustres. En la misma ciudad de Cartagena, el pasado viernes 2 de septiembre, el propio presidente Juan Manuel Santos ratificó la fecha.

La firma definitiva de los seis puntos alcanzados en el acuerdo será seis días antes de la refrendación del plebiscito, que preguntará el domingo 2 de octubre a 32 millones 795 mil 962 colombianos habilitados para votar, (de los cuales 532 mil 114 podrán hacerlo en consulados colombianos ubicados en 75 países) es: “¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?”.

Entre tanto, lo que ocurrirá el 26 de septiembre es la firma y aprobación definitiva de los seis puntos acordados entre el Gobierno Nacional representados por la rúbrica del presidente Santos y la rúbrica por parte de las Farc, representadas por Rodrigo Londoño, más conocido con el alias de Timochenko, jefe máximo de la guerrilla, que son, 1. La reforma rural, 2. La participación política, 3. El cese al fuego (que ya entró en vigencia), 4. El abandono del narcotráfico y el trato al consumidor, 5. La reparación de las víctimas y 6. La implementación y verificación de los acuerdos.

PARA LEER UNA EXPLICACIÓN BREVE DE LOS ACUERDOS, HAGA CLIC EN EL SIGUIENTE ENLACE:

https://noticiacorta.com/2016/08/25/todo-esta-acordado/#more-9561

PARA CONOCER EL TEXTO COMPLETO DEL ACUERDO FIRMADO ENTRE EL GOBIERNO NACIONAL Y LA GUERRILLA DE LAS FARC-EP, HAGA CLIC EN EL SIGUIENTE ENLACE: https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/24_08_2016acuerdofinalfinalfinal-1472094587.pdf

 

En contexto: Momentos claves, ¿Qué había pasado antes?

Desde que nacieron las Farc en 1964, nunca antes se había logrado un acuerdo de paz entre el Estado y este grupo armado ilegal, tras el intento de los presidentes Virgilio Barco (1986 -1990), César Gaviria (1990 – 1994), Ernesto Samper (1994-1998), Andrés Pastrana (1998 – 2002) y Álvaro Uribe (2002 – 2010).

Sí, los dos últimos ubicados hoy en la radical oposición, también hicieron intentos de paz con las Farc, a Pastrana se le recuerda la silla vacía que le dejó el fundador de la guerrilla Manuel Marulanda Vélez, alias ‘Tirofijo’, en la zona de despeje de San Vicente del Caguán (Caquetá, al sur de Colombia) y, a Uribe con su ofrecimiento de despejar Florida y Pradera, dos municipios en Valle del Cauca (occidente de Colombia), para iniciar los diálogos gracias a la intermediación de Henry Acosta, un empresario de la élite del país que es amigo de la infancia de Jorge Torres, alias ‘Pablo Catatumbo’, miembro del secretariado de las Farc.

El mismo Acosta, quien nació en Génova (Quindío) el mismo lugar donde nació ‘Tirofijo’, fue quien en secreto por petición del presidente Santos inició diálogos exploratorios en 2012 con ‘Pablo Catatumbo’ en La Habana, que a la postre, acompañó Enrique Santos periodista y hermano del presidente, quien ya había conversado con Guillermo Sáenz, alias ‘Alfonso Cano’, exjefe de las Farc hasta el 4 de noviembre de 2011 cuando murió en un bombardeo del Ejército colombiano.

Pese a la muerte de Cano, los intentos por la búsqueda de la paz persistieron y el 26 de agosto de 2012 en alocución, el presidente Santos avisa sobre el inicio formal de los diálogos de paz.

El 18 de octubre de ese mismo año, ambas partes, Gobierno y Farc, firman el inicio de los diálogos de paz en Oslo (Noruega), país garante y clave en la resolución de conflictos a nivel mundial y allí advierten sobre la instalación de una mesa de conversaciones en La Habana (Cuba).

En noviembre 19, antes de terminar el año 2012, se instala la mesa de conversaciones en La Habana con el beneplácito de Cuba y Noruega como garantes y, Chile y Venezuela como acompañantes.

Sin embargo, el 16 de noviembre de 2014 tambaleó la mesa de conversaciones debido al secuestro del general Rubén Alzate, a quien las Farc -Ep retuvieron en Las Mercedes, una pequeña población del Chocó que se encuentra en medio del conflicto, su posterior liberación el 30 de noviembre, reanudó las conversaciones.

De los 6 puntos de negociación, el único que inició sin haber terminado los acuerdos fue el del cese al fuego, el 17 de diciembre de 2014, Luciano Marín, alias ‘Iván Márquez’, el segundo al mando de las Farc anuncia el cese al fuego unilateral indefinido, pero el 14 de abril de 2015 las Farc rompen su promesa y fusilan un campamento del Ejército colombiano que cobró la vida de 10 militares en Buenos Aires (Cauca, occidente de Colombia). Así se recrudece la violencia, el Estado bombardea campamentos guerrilleros y luego gracias a la mediación de Cuba y Noruega, se hizo posible el cese de hostilidades y a su vez se acelera el proceso de paz.

Se liman asperezas y el 23 de septiembre de 2015, se produce la foto histórica del apretón de manos entre Santos y ‘Timochenko’ en La Habana, tras acordar el punto más difícil de la negociación, los términos del acuerdo de justicia transicional que operará bajo el Tribunal para la Paz. En resumen, todo aquel que en el marco del conflicto armado haya cometido delitos de lesa humanidad, será condenado con penas entre 5 y 8 años y, para quien no diga la verdad, hasta 20 años de privación de la libertad.

El 23 de junio de 2016 se anuncia el fin del conflicto armado, Santos viaja otra vez a La Habana, estrecha la mano de alias ‘Timoleón Jimenez’ o ‘Timochenko’ y le regala un ‘balígrafo’ (un bolígrafo con forma de bala), luego de que en la mesa de conversaciones se estableciera la entrega de armas de las Farc a la Organización de Naciones Unidas (ONU), el acuerdo del cese al fuego bilateral, la seguridad de los guerrilleros en el postconflicto y la aceptación de la refrendación de los acuerdos a través de un plebiscito.

Un mes después, el 24 de agosto ¡todo está acordado!, terminan las negociaciones en La Habana y es Rodolfo Benítez, el garante del gobierno cubano quien da la noticia “El Gobierno Nacional y las Farc – EP hemos acordado poner fin al conflicto armado interno” y Dag Nylander el garante noruego, leyó uno a uno los seis puntos de los acuerdos en el Palacio de Convenciones de La Habana, epicentro de la diplomacia cubana.

Finalmente, el lunes 29 de agosto, Colombia amanece con una guerra menos, inicia el cese bilateral al fuego. La firma definitiva, como ya se dijo, no será en la sede de la ONU en Nueva York, ni tampoco en el Palacio de Convenciones de La Habana, allí se construirán sendos monumentos con las armas fundidas de las Farc.

La firma entonces, será en Cartagena el 26 de septiembre con la presencia de la comunidad internacional como testigo del suceso que parte la historia de Colombia en dos, dejando así en manos de los ciudadanos si apoyan o no lo que hasta aquí quedó acordado.

Si gana el Sí

Inicia la implementación de los acuerdos y en seis meses cuando entreguen la última arma, las Farc-Ep, pasarán de ser un grupo armado ilegal a un movimiento social y político en la legalidad. Quienes no hayan cometido delitos de lesa humanidad, podrán acceder a cargos públicos de elección popular, en cifras, tendrán el 15% del Congreso colombiano para la próxima legislatura de 2018 a 2022 y otros cargos donde los elijan.

Si gana el No

La hipótesis más fuerte es que la comunidad internacional, unida y encabezada por la ONU, Cuba, Noruega, Venezuela, Chile, Estados Unidos, la Unión Europea y la Santa Sede del Vaticano aunarán esfuerzos para salvar los acuerdos de paz, lo cual no significa que habrá una renegociación como especula la oposición en Colombia. El futuro en este caso, es incierto.

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